18.11.17

no fue en Yorkshire, pero había niebla


Natasha Van Niekerk



Cada uno a su manera, sin duda.

Pero, sabes, ambos
nos fuimos para siempre
en el mismo instante,
en el mismo día.


12.11.17

columpio





 a mi amiga. 


Creo que si quisieran describirte
sólo habría una manera
de hacerlo bien:
Hacerlo
como lo haría un niño.
De manera que
si me tocara a mí
buscaría un poco aquí dentro
donde se supone aún habita
el que fui
(anda por algún lado
ocupado con algo importante
pues los niños sólo se ocupan
de aquello importante)
Y le preguntaría:

Oye ¿cómo es tu amiga Alba?

Y él respondería:

Pues Alba
tiene el pelo largo
para poder hacerse trenzas
como las de los cuentos
y manos fuertes
para colgarse de las ramas
y de los ríos
cuando llega el verano.
Tiene una hermana
que es su hermana
pero también su amiga
y hay días que
escucha las cosas que escribe
porque Alba escribe
cosas bonitas
cuando no está colgada
de ríos o ramas.
Sé que le gustan
los libros tristes
y la nieve sin invierno.
A veces, no olvida nada.
A veces, recuerda todo. 

El que soy ahora
difícilmente mejorará
tal descripción.
Aún así, me acercaría a su oído y le chivaría:
Sabes, también es de esas personas
que añora los árboles
incluso cuando duerme entre ellos.

9.11.17

Lisboa



foto de ana





Leí Sostiene Pereira
y me gustó tanto
que habría deseado
hablarte de él,
soltar la chapa
como me decías que hacía
cuando hablaba
de aquello que me gusta mucho.
Pero te decía
que leí esa novela
de Tabucchi
que era un italiano
enamorado de Portugal
(eso me enamoró a mí,
por lo de tener también
el corazón lejos de casa)
y me gustó tanto
tanto
y su protagonista
te habría caído tan bien
porque hace cosas inesperadas
y valientes
por amor a la vida,
y otras
las hace bonitas
aunque tristes
como por ejemplo
hablar con el retrato de su esposa
que tiene a la entrada de casa
su esposa que hace años
está muerta
pero a veces le sonríe
y esa sonrisa es
su alegría del día
y pensé
mira
como yo
cuando hablo contigo
algunas noches
contigo que hace tanto
que no estás.

Pero yo no sé si sonríes,
aunque así lo espero
porque así te recuerdo:
sonriendo
y con los ojos
repletos de claveles.
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