14.2.08


Tenía la firme intención de no inaugurar el blog hasta que tuviera algo que decir. Pero como eso podría prolongarse más de lo debido, ayer decidí publicar una vieja entrada de mi galería de deviantArt, bastante olvidada últimamente. Aunque fuese tan sólo por establecer un vínculo entre ambas, o para romper con el siempre desafiante espacio vacío de la página principal. Hasta hace unos meses, utilizaba aquella plataforma no sólo para mis ilustraciones, sino para una suerte de blog algo improvisado.

Desafortunadamente no es el formato más apropiado para un escribir un diario de forma atropellada. Así que mi primera incursión en el mundo de los blogs tiene el propósito de almacenar de forma (in)coherente mis fotografías, textos, ilustraciones y otras chucherías intrascendentes de forma conjunta, que es lo que siempre he querido. Creo que éste espacio es un hábitat más natural para ellas.

Veremos cuanto construimos.

3 comentarios:

  1. Dando un paseo me he topado con esta construcción de la que deseo, sea de todo, menos efímera.
    Es curioso que hayas elegido el aire como medio para construir tus castillos. No me parece el más indicado para realizar obras de carácter sempiterno la verdad... A todo esto hay que añadirle una segunda derivada. ¿cómo se construyen castillos en el aire en el hiperespacio?
    Claro, ahí reside la diferencia entre un maestro constructor y un peón de albañil de los que trabajaron en Kingsbridge.
    Espero poder disfrutar con tus lecturas, imágenes y sonidos dentro de tu villa durante mucho tiempo. Necesito altas dosis de buen gusto para poder olvidarme de mi Síndrome de Proteus.

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  2. Quizás mi verdadero propósito es que algo así de fantástico funcione. Tengo mis trucos. Pilares gigantes. O cuerdas colgando desde algún lugar ajeno.

    Lo único que me preocupa es que el espectador pueda verlas (:

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  3. vaya, un placer verte por aquí, te iré leyendo y viendo tus ilustraciones.

    ¡saludos!

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