30.3.08

Sin título



“…Quizá fuera un rayo de sol que, tras surgir de detrás de una nube preñada de lluvia, volvió a ocultarse de repente y lo oscureció todo a mis ojos. O quizá la perspectiva entera de mi futuro se dibujó ante mí, tan sombría, tan melancólica, que me vi como soy efectivamente ahora…”

" Y no he vuelto a ver a Nástenka. ¿Entristecer con mi presencia su felicidad, ser un reproche, marchitar las flores que se puso en los cabellos para ir al altar? ¡Jamás, jamás! ¡Que su cielo sea sereno, que su sonrisa sea clara! Yo te bendigo por el instante de alegría que diste al transeúnte melancólico, extraño, solitario... ¡Dios mío! ¡Un instante de felicidad!
¿No es suficiente para colmar una vida humana?"

Cuadro: Edvard Much - Night in St. Cloud
Texto: Fiódor Dostoievski - Noches Blancas


3 comentarios:

  1. "O quizá la perspectiva entera de mi futuro se dibujó ante mí, tan sombría, tan melancólica, que me vi como soy efectivamente ahora…”

    Qué cierto...

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  2. Que bonitas palabras!

    Tengo un problema, me cuesta aceptar que los instantes de felicidad son finitos, y mi empeño en alargarlos me hace infeliz. Pero todo se aprende, ya voy notando mejoria :)

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  3. Si, es un libro que recomiendo a todo el mundo, muy cortito, apenas 100 páginas. Eso sí, yo tengo una edición antigua, de Austral creo, y la traducción es bastante buena. Hay otras ediciones en las que eso cambia :S

    Nausicaa, a veces creo que la felicidad es más intensa y palpable cuando no pensamos en ella. Si lo hacemos, parece desaparecer al instante

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