30.4.08

Cenizas

El espacio en el que compartíamos todo se hizo tan pequeño, tan pequeño, tan pequeño, que ya no había sitio ni para que las yemas de mis dedos pudieran aferrarse.

La caída fue precisa, instintiva. Sin ira.

Y el suelo aún no ha salido a mi encuentro. Sigo soñando con hojas secas, madera húmeda y cenizas.




Cuadro: Edvard Much - Ashes

3 comentarios:

  1. Vaya, no sabes hasta que punto me he sentido identificada con lo que has escrito...

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  2. Creo q los sueños son los ultimos en despedirse de ciertas cosas.

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  3. Louise, no se si alegrarme de ello, es algo tan amargo... pero las penas compartidas, son menos :)

    Nausicaa, yo creo que ni siquiera llegan a despedirse. El subconsciente es demasiado cabezón y poderoso.

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