20.4.08

El Beso

El beso de Much no es delicado, como el de Klimt. Es oscuro y áspero. Crudo y sexual. De sensaciones primarias a ratos, pero que rezuma una tristeza que golpea el lienzo con fuerza.

El beso de Munch es un beso de despedida, de los que borran a brochazos todos los anteriores. De los que merecemos por derecho.

No es agradable experimentarlo.

Quedarnos sin él, mucho peor.



"Mi pintura es en realidad una confesión hecha por mi propio albedrío, un intento de aclararme a mí mismo mi concepto de vida... En el fondo, no es sino una especie de egoísmo, pero no quisiera perder la esperanza de que pudiera ayudar a otros a alcanzar claridad sobre sí mismos"

4 comentarios:

  1. Exacto.Pero toda la pintura es real, como los abismos de Lovecraft...

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  2. Parece que se ha convertido en una sólida masa, desesperada y solitaria. Es algo doloroso pero a la vez dulce, hay mucha intimidad en ese beso, pero también nos está presagiando una tragedia.
    Saludos!

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  3. Es oscuro, pero a la vez es luminoso, como si su piel brillara debilmente...

    A mi me parece más futivo que de mal agüero.

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  4. Desde luego, también se respira secretismo, algo de intimidad fugaz. Sólo una leve concesión al mundo exterior en forma de luz

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