7.5.08

Ajenos

Nunca había tenido
Una mascota a la que bautizar
Ni le puso jamás nombre a ninguno de sus juguetes.
Desconocía por completo ese talento, que le resulta tan ajeno como los placeres que debía esconder.

Pero a la soledad que le invadía
en los trenes
en el mes de Agosto
y en su propia cama.

A eso si que le puso un nombre.



Cuadro: Edward Hopper - Autómata

5 comentarios:

  1. Me encanta Hopper, y me asusta la soledad.

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  2. Yo siempre viajo a la izquierda, al lado de la ventana.

    La soledad asusta, pero también puede disfrutarse.

    Me ha gustado mucho el cuadro :)

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  3. Precioso poema.

    Coincido. Hopper es el rey de la soledad.

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  4. Un escalofrío me ha trepado por la espalda al verme reflejada, no en lo que has escrito, si no en la mujer, en su gesto eternamente paciente y privado de cariño.

    Tanta carencia y tantas toneladas por ofrecer...

    Buf. Otra vuelta de tuerca más. Menos mal que hoy es viernes.

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  5. Si, Hopper es de mis preferidos, y me encanta el contraste entre lo colorido de sus cuadros, y la soledad que desprenden. Le pega escuchar a los Doors^^

    Marlene, ya es domingo xD


    Saludos!

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