25.2.09

Lluvia


Cuando persigues un sueño que tan sólo tú ves, la mayoría de voces no albergan discursos de apoyo y confianza. Probablemente la única llamada que se repite es la de bajar a tierra. Pero los que nunca han tenido sed, no pueden ni vislumbrar la dicha, de verla un día calmada. Y es que puedo meter una de esas nubes en un vaso si me da la gana.

Empiezan a caer gotas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

- +