5.2.10

Lecciones

Fue Marian, una de las personas más formidables que conocí, de esas que no abundan, de esas que sabías, llegarían a un buen lugar. De verbo afilado, mente agilísima, determinación de acero, sus virtudes eran mucho más abundantes que sus defectos, y al fin y al cabo, éstos siempre eran derivados de los primeros. Recuerdo a mi amigo Jacobo diciendo de ella "madre mía, nos podría cerrar la boca a todos!" Y era cierto. Pero detrás de esa fortaleza, se escondía una sensibilidad, una entrega y amor que dolían. Yo nunca supe mirar allí, y aunque hubo buenos momentos, fue mi peor versión la que se impuso. Pero me siento orgulloso, pues aprendí muchas cosas de ella, que apliqué, e hice mías después. A lo largo de mi vida, nunca hasta ahora me había entregado a una causa, a un sueño. Sí, ese sueño que nadie salvo tú mismo, alcanza a ver. Marian era experta en ese campo, era una soñadora, empedernida y cabezona, que apostó todo a una carta. Y ganó. Consiguió lo que quería, y por lo que sé, es una de las personas más ricas que conozco. No de las ricas que tienen la cuenta corriente hinchada. Ricas como George Bailey, ya sabéis de qué modo. Y esa es una gran alegría a día de hoy, porque el triunfo de su búsqueda y su empeño, es el triunfo de todos los soñadores, de todos los que creemos en eso que llaman amor. Este año que se fue, fui mejor que nunca, luché con uñas y dientes, y aposté todo a una carta, por aquello en lo que creía, por aquello por lo que moriría. Quizás he perdido la apuesta, quizás la parte que no he podido aprender, la lección olvidada, es como encajar una derrota de este calibre. Pero mientras mi corazón siga bombeando, no tiraré la toalla. Me siento orgulloso de mi esfuerzo y pasión, de haber sido mi mejor versión. Hablando claro, me siento orgulloso de amar a alguien como R. , aunque no obtenga nada a cambio, aparte del hecho de hacerlo. Y en realidad, eso es muchísimo, conocer un amor así. 

Debería conformarme.

6 comentarios:

  1. La vida da muchas vueltas, quien sabe si el destino os vuelve a unir de nuevo, está vez para siempre.

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  2. Unidos estamos, aunque no de la forma que uno quisiera. Cuando se apuesta, siempre cabe la posibilidad de perder, así es la vida.

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  3. Si te contara yo... Sigue apostando, algún día, cuando menos te lo esperes puedes ganar. Lo importante es que estés ahí.
    Besos!

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  4. Sigue apostando, algún día darás con el caballo ganador :)

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  5. Soy la firmante de arriba, al final me he hecho un "bló" por aquí :p

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  6. Vaya... duele apostar tu carta por una puerta que se entorna! Pero peor seria que pasase el tiempo y no encontraras esa puerta... mientras conozcas a personas como R no perderas la esperanza... al final es lo que importa!

    Y claro q si... sigue apostando!! ;)

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