10.6.10

faltas



Las lecciones son a veces, un ajuste de cuentas. Un lance en pos de un equilibrio con un pasado que pesa demasiado. No tienes porqué extraer una conclusión positiva o negativa, sencillamente, las cosas son así, y pese a poner todo tu empeño, tu alma y corazón, sabes que no es determinante. Intentar ser mejor, no lo es. A menudo siento como si librara una especie de guerra civil aquí dentro, en la cual los países vecinos han tomado una política de neutralidad. Me olvido conscientemente de que en las guerras, todos son vencidos, y llegas a la conclusión de que haces mal. Haces mal, incluso queriendo hacer bien. (y tener una segunda oportunidad, o tercera, qué se yo, no es una ley escrita) 
Ser obstinado, esperanzado, ilusionado o tenaz, tener determinación por cambiar, hacer las cosas mejor, no tiene recompensa. No la necesita. Es cuestión de ser así por defecto. Por eso hay lecciones que te invitan a aprender otras cosas, que también tienen que ver con la determinación y el amor. La de irse, apartarse y llorar sin molestar, sin hacer daño, que el dolor no tiene por qué tener más de un dueño, que hasta ahora ha sido hermoso. Quise a un amigo como a un hermano, y a un hermano como a un padre. Salvé un par de vidas, y me rompieron una o dos veces (y me curé rápidamente). Amo, y me sentí amado. Soñé con ser padre, mientras intentaba ser buen hijo, y no cambio lo que significa para mi tu nombre por nada del mundo, que mi esperanza es mía, me la he ganado, haré con ella lo que quiera.

Había un cuento que terminaba así: "Todo un instante de felicidad, ¿acaso no es suficiente para colmar una vida humana?"

Sonreír. Siempre.

3 comentarios:

  1. Irse, apartarse y llorar sin molestar, hay veces que es tan necesario eso...
    Y cuánta razón tienes al decir que el dolor tiene un sólo dueño...

    Y aún más cierto es, que la esperanza es de uno mismo, y siempre quedará ahí... aunque llegues a odiarla, a desear que no esté, sigue acompañándote adónde quiera que uno vaya...

    Y como dice la canción:
    " Aún recuerdo en tu mirada, ese brillo que se ahogaba, como una piedra en el río [...] Yo también querría ser algún día aplastado por toneladas de cariño que merezco y que nunca me has dado [...]"

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  2. Sí, un instante es suficiente durante ese instante, pero por desgracia los humanos siempre queremos más. No soportorto ser así a veces.
    Y sí, intentaré sonreír más siempre, la vida cobra sentido cuando le sonríes. :)

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