17.12.10


Puedo pasarme horas observando como te pintas las uñas de los pies, esperando a que vuelvas a sacarme a bailar en la plaza, o contando las veces que te muerdes el labio inferior. Y es que es entonces precisamente, en ese momento exacto, cuando me doy cuenta de todo lo que somos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

- +