15.4.11

nada

foto de katherin


Este día
que ya se deja caer
que fue único
que nunca antes vino
ni capaz será de volver.

Este día indiviso
precioso
que no es ayer
que no es mañana
-aunque pudiera-
tan irrecuperable
tan intocable,
en él
la única verdad
que sé masticar
es que no eres.

Y nada.
Y no hay cura.
Y nada de nada.
Y ni el clavo ardiendo
del blanco ataúd
de la espera.

2 comentarios:

  1. Esa foto (preciosa, por cierto) me recuerda al "Monje a la orilla del mar" de Friedrich. Cada vez que veo ese cuadro pienso en esa immensidad inabastable en la que no hay lazos que nos aten a ningún lugar, pero en la que estamos sometidos a la implacable obligación de ser pero quizás no existir.

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  2. siempre tan redondo, tan perfecto.

    ainamatopeya

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