22.2.13

Hijo


¿Dónde te has ido
tan del golpe?
Tu hermano te sigue esperando;
Nosotros siempre.

Tu muerte no nos deja
olvidar tu risa alegre,
tu jugar incesante, 
el embeleso de tu padre
o el mío al mirarte.

Las noches son todas
para recordarte;
Todos los días son
para llenarte de besos
y abrazos,
a la sombras
de la muerte.

¡Han expirado ya tantos veranos
sin verte!
¡Y las olas del mar sin
acariciar tu cuerpo, mientras
jugabas con él!

Pasan los días, pasan los años,
con tus padres solos,
que desearían abrazar
los hijos de tus hijos.

No perdemos la esperanza de verte
-te tenemos en la pared-
No olvidamos
que fuiste nuestra alegría
y nuestro trágico vivir.

Cuando no llegaste
a crecer lo suficiente,
para que en este tiempo
triste de la vejez,
encontrarte pudiéramos.


Poema de mi madre, a mi hermano Carlos

8 comentarios:

  1. Cuando lo triste y lo bello son lo mismo.

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  2. en algunas entradas, me quedo leyendo y releyendo sin saber qué decir. esta es una de ellas.

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  3. A la izquierda la belleza, a la derecha la fealdad. navegantes entre aguas sin líneas divisorias marcadas en un mapa.
    Como el olvido y la memoria, como el amor y el odio en el escaparate de los egos y los deseos hechos añicos, entre burbujas de jabón.

    Muy bueno. Un saludo.

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  4. Inmenso espacio vacío. Un abrazo de un desconocido para ti, madre.

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  5. No quiero ni siquiera imaginarme lo que significa ese dolor. Yo tengo dos hijos y no sabía cuánto le pueden doler a uno hasta las cosas pequeñas que les pasan. No, no lo quiero ni siquiera imaginar.
    Un abrazo, P

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