3.5.16

óxido.






Flynn Warren





El médico dijo una vez
que la mía
era una genética de atleta;
la espalda ancha,
manos
y hombros generosos.
Un corazón fuerte y
aburrido
a causa de esta
intermitente voluntad.

Aquel médico
al que no he vuelto a ver
se sentiría decepcionado
ante estos primeros achaques
resultado de una juventud
hace tiempo extinta.
El crujir de huesos,
la vista defectuosa.
El miedo instaurado
en toda indecisa articulación.

Ya no las tengo todas conmigo,
de eso no hay duda. Pero
en cualquier caso
a estas alturas
a este cuerpo
sólo le pido una cosa:

Que sepa rendirse
llegado el momento.


4 comentarios:


  1. cada respiro es un paso hacia allí
    el óxido nos carcome lento
    sin duda , el cuerpo lo sabe
    pero el instinto es un rebelde

    buena jornada

    ResponderEliminar
  2. me siento bastante identificado. Curiosamente he bajado diez kilos en los últimos diez años, y debe ser de músculo, porque barriga y desánimo tengo el doble. soy la sombra de lo que era, qué pena!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues esos que bajaste los he debido pillar yo, porque en ese aspecto también mi cuerpo se ha resentido. En fin, "No volveré a ser joven", que dijo el poeta.

      Eliminar
  3. Mientras tanto... ahí sigue la vida para ti!!

    ResponderEliminar

- +