
Marcho ya. Para rodear el valle de lágrimas, y, ni ahogarme yo, ni ahogar a los demás. Para no caer. Y supongo que es una hermosa fecha, 9/9/9, para decir (y suerte que puedo) hasta aquí, confiando en que la próxima vez que abra esta caja, largo tiempo sumergida, sea en otro lugar. Que otro sol ilumine el teclado. Que el aire que se cuele por la ventana me traiga otras fragancias. Otras fotos.
Hasta más ver.
