29.11.09

Inútil decir más. Nombrar alcanza.




La casualidad ha jugado esta vez de mi parte, y el maravilloso descubrimiento de la poesía de Idea Vilariño ha coincidido con la publicación, por primera vez en España, de su obra completa. Un sólo tomo editado por Lumen, con sus más de 300 poesías agrupadas temáticamente. Muchas de ellas tratan el amor y el desamor, no de una forma idealizada, sino sumamente visceral, angustiosa, con ecos de redención que sólo la edad puede otorgar. Salta con una habilidad inusitada de lo trágico a lo ingenuamente romántico, de la espiritualidad elevada a lo carnal, cuasi sexual.

Quiero


Quiero hacer que te olvides de tu nombre
en mi cuarto en mis brazos
quiero amarte
quiero romper al fin
vencer tu piel
y meterme en tu sangre para siempre.
Quiero que hagamos uno
ser tú mismo
enseñarte una última caricia
envolverte cegarte
obedecerte.
Quiero hacerte gemir
quiero quebrarte
deshacerte de ti
anonadarte
que no sepas
no seas
que te entregues
que te olvides
que acabes
que te mueras.

Las veces se respira entre sus letras una mirada pesimista, quizás producto de una realidad que se acepta de forma tan estoica.

Qué lástima


Qué lástima
que sea sólo esto
que quede así
no sirva más
esté acabado
venga a parar en esto.
Qué lástima que no
pudiéramos
sirviéramos
que no sepamos ya
que ya no demos más
que estemos ya tan secos.
Qué lástima
qué lástima
estar muertos
faltar
a tan hondo deber
a tan preciada cita
a un amor tan seguro.

Otra temática sería la angustia existencial, primero como germen adolescente, más tarde como acompañante de la vejez, y convertida en una mueca nihilista, no negativa necesariamente (y con la que me siento ciertamente identificado)

Uno siempre está solo
pero
a veces
está más solo.


Podés creer que nada
le sirve nunca
a nadie
para nada.

Quizás ésta sea un buen ejemplo de ese peso angustioso que representa, a veces, la existencia.

Es mentira.
Sin duda.
Pero qué
pero cómo
pero de qué otro modo
con qué cara
seguir vivo
seguir.

Podría seguir así, pues apenas hay altibajos en su producción literaria, pero dejaré que a quién guste, descubra por sí mismo estas letras. Será un placer.

24.11.09

33




Dame
tus imperfecciones
con ellas me conformo.

Alejandro Jodorowsky

Déjame amar




Alguien me dijo que ese debería haber sido su título, y seguramente esté en lo cierto. Porque Déjame entrar  (2008) es, por encima de todo, un retrato de soledades y necesidades, más allá del género en el que está considerada. Y, seguramente, esa sea una característica implícita de esta pequeña gran maravilla, su desmarque total de un género concreto (aunque el sello de película de autor es inapelable) para adentrarse en una historia pura, sin fisuras, en un ejercicio de estilo que ya es por derecho propio, puro culto.

Let the right one in es de esas películas que, una vez acabadas, el espectador se ve insuflado por un insaciable anhelo, una especie de redención con la pantalla grande al revelarse como un medio definitivo de expresión y belleza. Más allá de cualquier estilismo vacuo, de esa especie de dictadura formalista impuesta por algunas ramas del cine oriental (Won Kar Wai) el director Tomas Alfredson desnuda una historia de belleza y horror, y la presenta en la pantalla de manera tan elegante, real, pausada y sincera, que es inevitable tratarla como algo absolutamente verdadero. Los paisajes suecos, la nieve, la noche cuasi perpetua se revela como el, no ideal, sino sencillamente único escenario imaginable de una película en la que uno de sus protagonistas es ni más ni menos que un vampiro. Y es que Déjame entrar es una de las interpretaciones de este arquetipo centenario más maravillosas y convincentes que se ha visto. El drama del aislamiento, de la necesidad, de la marginación está presente por partida doble en la joven pareja Eli y Oskar (impresionantes los dos) y casi de manera alegórica convierten su nueva relación, su proceso de conocimiento, de amor, en un discurso sobre la realidad de la sociedad actual, su lugar, el lugar de la patria que es la infancia y su pérdida en el mundo adulto. En definitiva, un libro abierto del que aprender de una manera bella y brutal. Llamarlo cuento de hadas, es casi un eufemismo. Más bien poema visceral.




Decir que la fotografía, la música o la dirección son perfectas, es quedarse corto. Incluso el ritmo lento, casi tedioso que desesperará a algunos, hará disfrutar a aquellos fascinados por el placer contemplativo de una historia que habla por sí misma. A ratos, la película de Tomas Alfredson recuerda al cine que lleva practicando Takeshi Kitano en los últimos años, si bien aquí hay un sello muy europeo en cuanto a la sobriedad, a la economía de medios, y a la composición. Y con todo, formalmente será de esos films que creará escuela, con una lista de escenas, no maravillosas, sino sencillamente inolvidables, tan hermosas como terribles. (la final, colosal)

Déjame entrar es única, no se repetirá en años algo tan apoteósico, tan contundente en su discurso, y tan desnudo. Probablemente haya gente que prefiera Crepúsculo cuando quiera disfrutar de una historia de amor y vampiros. Pero la historia de Eli y Oskar no se disfruta. Se vive. Se toca. Se sufre.

Memorable.

23.11.09

Morir




Quisiera morir
ahora
de amor
para que supieras
cómo y cuánto te quería.
Quisiera morir
quisiera
de amor
para que supieras.

Idea Vilariño

O fueron nueve




Idea Vilariño ha sido un descubrimiento reciente. Es la primera vez que encuentro por mí mismo a una poeta que cale tanto, espero que no importe que abuse de sus letras durante un tiempo.


Tal vez tuvimos sólo siete noches
no sé
no las conté
cómo hubiera podido.
Tal vez no más que seis
o fueron nueve
no sé
pero valieron
como el más largo amor.
Tal vez
de cuatro o cinco noches como ésas
pero precisamente como ésas
tal vez
pudiera vivirse
como de un largo amor
toda una vida.

Idea Vilariño

22.11.09

Ya no



Ya no será
ya no
viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era,
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos,
querernos
esperarnos
estar.

Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

Idea Vilariño

21.11.09

No puedo cambiarlo




El mundo entero puede saltar en pedazos
—tal es su fragilidad—
en el próximo segundo.

Lo único que podemos hacer
es hacer
lo que tenemos que hacer.

Berna Wang

19.11.09

Viento en la arena



Me he dado cuenta de que existen demasiadas cosas para las que el tiempo es único verdugo.

17.11.09

Volar



El problema es que nos preocupaba más la caída, que la posibilidad de tener alas.
Esperamos el encuentro con el suelo.
Sólo esperamos.
Y ya.

15.11.09

La vida es una partida.

Ése es el problema. No puedes encontrar un sitio que sea cómodo y pacífico, porque no existe. Puede que creas que sí, pero en cuanto estés allí, y no estés mirando, alguien se colará y escribirá "Que te jodan" delante de tus narices


Salinger - El Guardián entre el Centeno

Son las reglas. Y no voy a quejarme por las cartas que me han tocado, ya aprenderé a jugarlas. Es tarde. Muy tarde. Pero no demasiado tarde.

14.11.09

Misterios sin resolver

Intento acogerme
al horario de tus sueños.
Y así soñarte
convertida en costumbre.

10.11.09

Here we are now, entertain us.




La gente es feliz; tiene cuanto desea, y no desea nunca lo que no puede tener.

9.11.09

Unos 650

La separación educa, sin duda, pero tu presencia es la educación que yo quiero.


Úrsula K. Le Guin - Los Desposeídos

El lado malo

Lo que menos me gusta de la esperanza, es que nunca sabes muy bien cuando debes dejar de tenerla.

8.11.09

Final

Entre el amor y la sombra
me debato: último yo.
Prendido de un débil sí,
sobre el abismo de un no
me debato: último
amor


Ángel González

Dicen eso

Que todo se acaba. Así que no me dejen sin final. Feliz o no, un The End bien grande con palomitas y muchos kleenex usados.

Verdad

Nos relacionamos a diario tanto con las mentiras, que cuando nos encontramos una verdad, o no la reconocemos, o nos asusta.

Estar

Te acostumbras a que hay gente que no está para todo. Gente que está de vez en cuando, gente que está cuando se aburren, cuando no hay plan, o cuando necesitan un favor. Y hay gente que sencillamente no está. Pero no son los peores. Los peores son los que están sólo en los buenos momentos.

Hace un tiempo que no os veo el pelo.

El lado bueno

No odio los sms publicitarios de las compañías de telefonía móvil. Durante el tiempo comprendido entre la llegada del mensaje, y el desengaño de descubrir el remitente, soy realmente feliz.

7.11.09

Envidia

Darse a alguien es un placer que no necesita respuesta.

Infancia

Con lo hermosa que es, y cada vez dura menos.

Leí el otro día

Pronto olvida el corazón al que los ojos no ven.

Daños

Amar siempre entraña riesgos. Ojalá fuéramos menos cobardes.

Durmiendo

Me doy cuenta con el pasar de los días, que soñar es una de las mejores cosas que existen. Me pregunto como será no necesitarlo.

Amanece, que no es poco




Y eso ya es una buena razón para volver. O irme.

Si en realidad, es lo mismo :)

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