![]() |
| foto de Monomi |
Recuerdo que ejecutó
aquel primer beso
con disciplina marcial
e ingenua convicción
sabedora de su experiencia, del
vértigo
que anidaba en mi nuca.
-Poco romántico el lugar-, dijo
aquel cruce de calles sucias
con el Mestalla a un lado
y un viejo concesionario
de autos franceses al otro.
De aquello
hace ya más de quince años
y desde entonces
que nada sé de ti.
Pero el concesionario
sigue donde estaba
y el Mestalla
aún no lo han derribado.
Y cuando paso por ahí
y vuelve aquel recuerdo
de un primer beso
en un sucio cruce
de sucias calles,
sonrío.
Sonrío porque
hay un raro consuelo en saber,
que al menos una parte
de aquella vulgar escena
se mantiene intacta.
La prueba fehaciente
de un pasado que fue cierto
contra todo pronóstico.

