28.5.17

brevedades

foto de erik




¡Ay!
tienes los ojos
aún hoy
acribillados de amapolas
como cada verano,
y la piel blanca
bien ungida
para lastimar las noches.
Vivo está en ese cuerpo
el recuerdo
de lo que un día fuiste.

Pero es cierto,
ya no eres joven;
llevas la edad
enraizada
ahí en el pecho
y hasta el rostro
alimentándose
como un mal recuerdo.

¡Qué estúpido empeño
el de la belleza
por la brevedad!
Pero no llores por eso
que algo te queda.

Te queda, por ejemplo,
la inabarcable terquedad
del deseo
y del mar.

Aunque, hasta donde yo sé
esos dos no se mueren
por falta de amor.





25.5.17

efemérides




Es sencillo recurrir a las fechas señaladas. Todos tienen las suyas guardadas en el bolsillo de la chaqueta y yo, por supuesto, dispongo de las mías. De esas de rotulador rojo en el calendario del subconsciente. Sí, esta Caja Oxidada, este blog, esta bitácora, diario, muro de lamentaciones, poemario improvisado... Este espacio que es más Pablo de lo que yo he sido en mi vida (o P., como firmaba las entradas antes y que así recordaba María Sotomayor en esta hermosa entrevista), cumple 10 años. Es sorprendente, teniendo en cuenta que empezó de la más vulgar de las formas; esto es, hablando de todo y de nada. Pero incluso entonces ya era muy mío.

No fue hasta un tiempo después que, con ayuda, descubrí la poesía. Y un poco más tarde, por culpa de Idea Vilariño y mi irremediable melancolía, que empecé a escribirla y monopolizar este espacio con ella. Uno tras otro, los versos fueron derramándose con mayor o menor fortuna sobre el teclado, en una cadencia mortuoria y constante. La literatura hace amigos, y yo los hice gracias a ella. No voy a mencionar nombres, no es necesario. Pero desde aquí mando a esos lectores el abrazo que yo sé dar. Daos por aludidas las almas que así lo consideren, especialmente esas que hace tiempo decidieron abstraerse de la vil pantalla.  Os deseo lo mejor.

Así que se cumplen 10 años aquí. Eso, y que Chris Cornell ha muerto. Mi ídolo de juventud, por eso de que la juventud se debe mucho a sus ídolos. Uno de los principales culpables de que mi vida tenga una banda sonora incluida. Lo cierto es que hubo una época no tan lejana, en la que la música era importante en cada día de mi existencia, y la voz de Chris era de las que daban buena cuenta de ello. No es extraño, pues, que ahora suene Tighter and Tighter, y recuerde su presencia en más de una entrada, como ésta, ya en la prehistoria del blog.

Me dejó triste, como tantas otras cosas durante este año. Así que considero consecuentes estos poemas derrotistas, estas ilustraciones un tanto deprimentes. Alguna vez tuve épocas así, pero entonces contaba precisamente con lo que ahora no tengo: energías, tiempo, razones. 

He llegado hasta aquí. Ha sido todo un mérito. 

18.5.17

autoparodia

foto de kris



Tengo
lo que tengo:


                     Luto.
                                Memoria.
                                                  Edad.

Esta edad.
Más allá, nada.
Una nada amable
como de páramo níveo
generosa
como de tundra siberiana.
Una nada común
estéril
y vulgar.

Porque no he construido.
No he concebido.
No he erigido familia.

La inercia
no edifica euforias.
Sólo argumenta el movimiento.
Sólo hace válida la repugnancia
de lo cotidiano.




Ojalá ahí lejos mis recuerdos
para que ellos
sí puedan creerme un día.

17.5.17

arquitectura

Jules Frederic Ballavoine



No sé cómo
qué mano precisa
moldeó todos esos espacios
que poseen los cuerpos
para albergar la culpa.
Espacios donde descansa
tan perfectamente custodiada
que uno no podría imaginarlos
nunca
jamás
recibiendo besos
o caricias.

Mira
ven
observa esa región
a medio camino entre
los párpados
y el borde supraorbitario.
O también
la fosa clavicular
—fosa sin duda—
que amenaza
la dignidad del cuello.
Fíjate ahí
bajo el esternón
donde se extiende el hambre
la obstinada plegaria.
Sí, en las falanges
temblorosas
donde se consuma el rechazo.

¿No lo ves tú también?

Esta carne es así:
un templo abandonado
que un día
conquistarán las flores.

15.5.17

discontinuidad

reprise



Meritorio es
haber llegado hasta aquí
sin ilusiones
ni esperanzas.
Sin las agallas que poseen
aquellos que albergan palabras
para callar
o concebir.
Meritorio haber llegado
bajo la imposición
de una herencia
y un dolor
seco y extinto
de congoja omnipresente.
Haber llegado
sin el abrazo
sin el fruto.

Estoy sin querer
pero queriendo,
haciendo acopio
de la generosidad, del hígado devorado
del silencio inaudito.

Y ojalá
no aferrarse
no continuar porque sí.

Porque cuesta tanto amar a solas
las cosas que amo
de este modo,
cuesta tanto
refundar el lenguaje
que temo que la respuesta sea
la encarnizada mudez

y que la pregunta sea
la vida misma

despojada

deshojada.

10.5.17

nombres

boogie


Nunca tuvo
un perro
o un gato
a los que bautizar.
Tampoco le puso jamás nombre
a ninguna de sus muñecas;
desconocía por completo ese talento
que le resultaba tan ajeno
como los placeres que, suponía
debía esconder.

Pero
a la soledad que encajaba
en los trenes
en el mes de agosto
y en sus propias tripas
a eso sí le puso un nombre.

Uno de esos que
sólo se pronuncian
cuando el mundo duerme.

errar

michel


En las cosas que dices
es más revelador
el cómo las dices.

En aquello que erras
es más fascinante
el motivo
que subyace.

Porque se dice Mantis
y no Amatis.

Pero como lo dices tú
me parece más bonito.
Así que tomen nota
las academias
y los académicos
cada vez que ella
reinvente una palabra.

Porque no es casual,
y ni mucho menos
olvidable.

9.5.17

matemáticas 1

stephen


Pensaba yo
que tal vez
una persona
pudiera resultar la suma de todas
las que han pasado por ella;
matemáticas perversas las llamaría yo,
que luego despiertas un buen día
jodido, preguntándote por qué
de repente,
y sin razón aparente
ya no te salen las cuentas.

Será que toda esa gente vive
con un agujero en el bolsillo,
por el que pierden las cifras.

Y nadie las recoge.

Y nadie quiere hacerlo.
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