30.8.17

de qué preocuparse




A veces desearía morirme
o no haber existido.

Pudiera parecer lo mismo,
pero no lo es, aunque en ambos deseos
caben muchas disculpas
-culpas, quería decir-.

Pero decía que
a veces desearía morirme
y dejar vacía la cama
y vacío en nombre, pero
no sé dónde
comprar un huequito donde descansar,
en qué ciudad
(amo algunas, pero nunca he tenido claro
que me correspondieran)
o a qué vientos convencer
para que discutan unas cenizas,
o las flores de un ramo.

Sí, supongo que el desarraigo es una de las razones
que me impiden proceder.

La otra
no es ninguna esperanza en el futuro,
no soy tan ingenuo.
Más bien todo lo contrario:
el pasado
y sus deudas; ya saben, una madre no debería
enterrar a su hijo
y menos aún a dos.

En fin,
que no pasa nada.
que a veces desearía morirme, sí
más veces de las que quisiera. Pero se me pasa pronto.
Y por si las anteriores razones fallaran
no hay de qué preocuparse
me queda otra:

Si me acercas el oído, te la diré.

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