
Fué el año en que se cruzaron por primera vez sus miradas. Ocho meses más tarde estaban casados. Y diez años depués nací yo. Le tengo cariño a esta foto, y por alguna razón, anoche volvía verla, como si fuera la primera vez. Muchas dificultades, muchas circunstancias en contra y barreras se encontraron. Ninguna pudo con ellos. Hay bastantes cosas que me gustan de mis padres, pero la que más admiro y envidio, es que siguen tan unidos como entonces.
Y es que, esta foto lleva escrito, en algún lugar de mi memoria, la palabra esperanza.
:) A mi tb me ha encantado la foto, es muy autentica! No me gustan las fotos de bodas de ahora, en las q todos posan y las sonrisas parecen de un anuncio de colgate.
ResponderEliminarLa esperanza brilla más cuanto más cerca se tiene, así q imagino q te sera dificil perderla. Me alegro!
Que majos tus aitas, es curioso, las fotos de los ochenta siempre parecen muy autenticas...
ResponderEliminaren realidad te escribia para hacerte una visita por aqui y por que he visto este post en este blog y me he acordado de que te molaria leerlo---> http://esperantoapaulpot.blogspot.com/2009/02/gake-no-ue-no-ponyo.html
Nausica como buena fan de Miyazaky seguro que te gusta leerlo a ti tambien ^^
Qué encanto tienen las fotos antiguas! Por suerte yo tengo en mi madre una fanática de la fotografía. No especialmente artista, pero con un archivo que tira de espaldas!
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