Interpretaba esta escena entre risas y buenas facultades teatreras, cargado con un equipaje compuesto de miradas, besos, caricias, ilusiones y sueños. Bolsillos llenos de sol, lluvia, hierba y flores. Abrazos. Un banco para las sonrisas. Un paraguas para las lágrimas...
Y aún preguntándome porqué mi equipaje había desaparecido en mitad de tu boca, pensé:
De todos los cafes y locales del mundo apareció en el mío!- Catapum en la mesa.
ResponderEliminar:) Me encanta.
Pues va ser que el bueno de Boogey no era tan duro! ;)
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