Y no
pregunto más
ni protesto
ni me arranco alma.
Me hiciste.
Memorizo
cada detalle, cada curva
cada rincón,
no de tu rostro
o tu cuerpo.
No.
Es el vacío.
Tan parecido,
tan real,
como un molde,
un monumento.
Por eso estás.
Estás.
Y no.
¡¡¡Felices fiestas, Pablo!!!
ResponderEliminar¡Qué bonito! Me ha encantado leerte.
ResponderEliminar