![]() |
| boceto: edvard munch - niña enferma |
Anoche
te llamé
de nuevo.
No era ni en voz alta
ni en voz baja;
era más que eso.
Eran
piel y labios
era la lengua, los ojos
-como rosas rojas y orquídeas-
era un vientre emparedado.
Eran
cinco litros
de sangre
-uno arriba,
uno abajo-
Era un niño
sin madre,
un amante
exaltado,
era ver a un padre
llorando.
Era una tregua
de derrota,
tu poemario
deshojado.
Eran 28 años,
pero
-y a dios di gracias-
el sueño
te trajo.

Duelen esas urgencias nocturnas.
ResponderEliminar