Te quiero
desnuda
amo tu ropa
cada puntada
y fruncido
la lana consagrada
pero ahora necesito
auscultar la orografía
memorizarte
como una madre
pretender hacer todo
pensar en lograrlo
y no hablo de estrategias
ni de arañazos
yo no hablo de eso
yo hablo más bien
de engendrar
una cuenta atrás
hasta el fin del mundo
que sólo tú
puedas parar.
auscúltame y pararé las cuentas atrás que tú quieras.
ResponderEliminarVersos que piden versos:
ResponderEliminarQuizá llegué demasiado tarde
para reprimir la piel
que infatigable
aun me da vueltas en la boca.
En el fin del mundo
ya no está el recuerdo
solo las manos primerizas
que recortan el aire,
reprimen los versos,
se agarran a tus ojos
para no verte marchar.
a veces los arañazos van con el sudar y las cuentas atrás.
ResponderEliminarUn placer de lectura en su escribir, P.
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