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| foto de laura |
Es la debilidad que tengo
por las personas tristes,
de esas con tendencia
a sangrar por la nariz,
de mirada huesuda y perdida
y bocas que tiemblan acostumbradas
a las tormentas de hielo.
Por las enfermas y heridas
de estoico andamiaje construido
alrededor de sus ruinas.
Por las que son más por lo perdido
que por lo poco
que una vez fueron.
Por las que encontraron su prisión en
la piel abierta de un labio
y en los pliegues y arrugas
de una cama extraña.
Y por las que encontraron su oficio
en las páginas vacías de un cuaderno
y en la distancia
de los cuerpos.
Por esas.
O no sé.
O quizás sólo es que no me fío
de las que nunca han tenido que recoger
su corazón del suelo.

Totalmente, absolutamente... incuestionable.
ResponderEliminarqué precioso y qué cierto, aunque yo tampoco me fiaría de las personas tristes. también ellas pueden causar heridas.
ResponderEliminar'de mirada huesuda y perdida'
ResponderEliminarqué genial, ah.
Pues se me hizo corto. Esta vez demasiado. Por pedir...
ResponderEliminarTampoco me fiaría de aquellas personas que lo recogen a menudo. Entregan demasiado y en ocasiones, desconociendo en exceso. Pero bonito texto, sí.
ResponderEliminarHey! Yo soy de esas no? Por eso me quieres... Por eso y el karaoke... :P
ResponderEliminarSobre todo por el karaoke :P
EliminarYo no sabía que sólo me fiaba de esas personas hasta que te he leído.
ResponderEliminarhermoso, maravilloso.. quiero escribir asi cuando sea grande!!!
ResponderEliminarY sabe su sangre como el vino caliente, como el zumo de las flores del verano.
ResponderEliminar(y yo que me pregunto, ¿se gustarán entre ellas?)
Puede que entre esas que piensen que es bueno sumar dos soledades.
EliminarUf. Lo suscribo.
ResponderEliminarYo tampoco me fio de quien no ha llorado nunca por amor. De alguien a quien no le hayan roto los labios, las manos o el alma por amor.
No hay que fiarse nunca de quien no ha sufrido lo suficiente.
Nunca, absolutamente.
EliminarMe encanta y comparto esa debilidad.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarIgual sólo hay que decidir quiénes queremos ser.
ResponderEliminardebilidad que tengo,
ResponderEliminarde esas con tendencia,
a sangrar por la nariz.
me encanta.
Buf... a veces abres la ventana a un abismo. Se pueden reconocer los estigmas, se entiende el lenguaje callado de algunos ojos y, al mismo tiempo, se desea y se busca con toda la fuerza del alma la inmunidad absoluta para quien quieres con toda el alma.
ResponderEliminarEn cuanto a la confianza, yo no quiero tener prejuicios, quiero confiar en quien no me demuestre a conciencia la solidez del desengaño.
Es un poema enorme.
Y cómo no, si las personas tristes han aprendido a sangrar sin asustarse... en silencio y de colores.
ResponderEliminarDime tú cómo no ser débil ante esas heridas tan bonitas.
¿Acaso me conoces y yo no lo sabía? Yo soy de esas personas.
ResponderEliminarBellísimo.
(como botón de muestra: la negrura de mi página)
Un beso. O dos.
También hay personas aparentemente felices que esconden bien sus heridas. Quizá sea bonito rebuscar hasta encontrarlas. Tanto -y tan distinto- como arropar con tu soledad a una de esas personas tristes de las que hablas.
ResponderEliminarPienso más en la magia de cada persona, independientemente de en qué cara de ellos mismos coloquen sus penas, ya que creo que, de una forma u otra, todas han tenido que recoger su corazón del suelo, y lo que importa es cómo lo han hecho y cómo ha afectado esto a sus vidas.
pd. Me ha hecho ilusión infinita tu comentario, que conozcas París, Valencia. Para mí es La Librería. Me encanta estar allí.
My so called life es genial. Siempre tengo ganas de volver a verla.
Sí, todos sufrimos de una u otra forma. Pero tengo la sensación de que la empatía que nace de ese sufrimiento no es del todo justa ni ecuánime...
EliminarSí, la conozco casi desde que tengo uso de razón. Suelo ir a la de la calle Pelayo. En mi recorrido también pasaba por Soriano y Futurama. Ojalá nunca cierren.
My so called life la tengo en el lejano recuerdo de mi adolescencia. No la he vuelto a ver. Creo que debería.
Comprendo.
EliminarTambién yo voy a la de la calle Pelayo. Prácticamente todos los días (antes, cuando no tenía vacaciones), porque voy a clase justo enfrente.
La tengo yo en una carpeta del ordenador. Mi adolescencia queda demasiado cercana, creo. Quizá hasta sigo tocándola. Quién sabe. Vi la serie hace relativamente poco.
o quizas .. solo quizas .. solo me fio de las que son distintas a mi
ResponderEliminarNunca confié en la gente que no llora por amor, que no sufre, son frios y, sobre todo, mentirosos, ya que no creo que sea posible ir por la vida sin haber llorado.
ResponderEliminarSí te fías, aunque luego tengas que ser tú quien recoja el corazón del suelo y sea otro quien sienta debilidad por ti.
ResponderEliminarEs usted verdaderamente un genio.
ResponderEliminarTe quiero.
El mejor. Hasta el título es perfecto.
ResponderEliminarSabia decisión...
ResponderEliminarcómo decirte lo que tus poemas me remueven... cómo...
Abrazo P.
M.
Con que te pases por aquí a decirme esto, me es más que suficiente. Y ojalá pronto tenga tiempo de disfrutar tus poemas con el tiempo que se merecen.
EliminarUn abrazo María.