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| foto de seaembraces |
Tú lo que quieres
es que te asesinen de nuevo
es que te asesinen de nuevo
sin que te des cuenta.
Quieres
que la piel no calle más
que no cese su empeño
de ser océano, espalda
infinita
-y las espaldas
parecen siempre
tan tristes-
tan tristes-
Quieres irte
tanto, tanto
tanto, tanto
lo suficiente para
no volver más.
no volver más.
Pero
ni el silencio
ni el silencio
está de tu lado.
Ni las alas
donde debieran.
Muere ya, blanco fácil
(frágil)
(frágil)
Porque amor sólo es lo que ocurre
cada vez que la luz
se encuentra contigo.
cada vez que la luz
se encuentra contigo.

Adoro esta anatomía.
ResponderEliminarLas palabras a veces sí pueden colocar las alas en su sitio. Es entonces que vuela el poema...Un abrazo
ResponderEliminarLos ultimos versos son más altos. Más grandes.
ResponderEliminarMe gusta mucho.
ResponderEliminarMe gustó mucho, sobre todo el principio. Le encuentro como un poco de ese "masoquismo" inherente a los que escribimos. Una excusa, quizá, para poder decir todo lo que no decimos.
ResponderEliminarSdos.
esos tres últimos versos...
ResponderEliminarAsí es la luz de doliente ¿verdad?
ResponderEliminarA partir de "quieres irte" no respiré.
ResponderEliminarDejaré claveles en la lápida del centro, ahí donde los álamos pronuncian los nombres.
ResponderEliminarqué bonito! y qué bonita foto.
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ResponderEliminarTus poemas tienen ese aúrea de muñeca triste, de alarido intenso. Son como besos metálicos.
Me parecen fascinantes...
abrazos
¿Qué será del amor cuando la luz se apaga?
ResponderEliminarDesde la tristeza de las espaldas lloro al leerte.
ResponderEliminarAcercaté, más y más podemos ser uno....aunque sea sólo por esta noche y brillar....ser luz
ResponderEliminarEres grande.
ResponderEliminarla última estrofa es una pasada
ResponderEliminar:)
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