![]() |
| foto de anma |
Ma tête
me fait peur,
mon masque me
fait plus peur encore
Despertamos
y esta vez
el alma bien podrida,
aquejadade otoño y asfalto, de
bajezas impertérritas
asentadas por la pérdida
hacia la que derivo,
como buen cabrón,
una
y otra vez.
Con la miseria
que te escupe el espejo,
que obliga a
coserte la mirada, a segregar el pasado,
a maniatar todas las razones
que no olvido,
me trajeron
hasta aquí.
Un reflejo imposible esquivar
de mala sombra
de infección en tu geometría,
-y raíces que horadan
la caja de resonancia
de un incendio huérfano.-
Un reflejo en búsqueda
de un magnífico fracaso
que nos devuelva con vida
al extinto pronombre, que nos conceda
un olvido
donde poder soñar.

por un momento leí "podría" en vez de "podrida" y pensé, bueno, al menos hoy estamos salvados. pero no.
ResponderEliminarun abrazo.
Las máscaras están para quitarse, como bien sabe Christiane.
ResponderEliminarEl problema es cuando uno no se la quita, no porque no quiera, si no porque no la ve.
Ser isla, aun en esa forma de pronombre extinto, produce a veces impresión de deriva. Sin embargo, creo que a pesar de esa impresion y de la consciencia de las bajezas impertérritas, no llegará la máscara a tener la fuerza suficiente para impedir el olvido del magnífico fracaso donde se puede soñar.
ResponderEliminarCreo que eso lo prueba en sí mismo la existencia de este poema.
es que "la apariencia no es sincera", no? ni siquiera la propia.
ResponderEliminarTus letras hacen soñar, habrá que darle gracias a tu vida.
ResponderEliminarBeso
Todos los incendios son huérfanos P. por eso nos quemamos a sabiendas que no tendremos quien nos llore.
ResponderEliminarBeso grande.
Qué maravilla leerte.
ResponderEliminar"un olvido
ResponderEliminardonde poder soñar".
Voy a pedir eso a los Reyes.
Un abrazo, P.
Yo también, pero creo que me espera carbón.
EliminarUn abrazo de vuelta.
Pues yo quiero soñar contigo
ResponderEliminar