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| foto de lidia |
Cortas la respiración
como un niño que trocea
hombrecillos de papel.
Y es que te sabes bisturí.
O funambulista deslumbrante
sobre grávido pasado,
ese que te echaste a la espalda
sin preguntas, sin treguas
sin armisticio posible.
Que anidó en tus hombros, descansó sus dolencias
de hueso y hondo lagrimal.
Y no entiendo
cómo (te) cabe,
-es menudo el páramo- cómo
arraiga, crece
en el débil sustrato
de una esperanza.
Te diría que es sencillo con esas manos
curtidas de amasar la roca, asoladas por aprender
a caer en tierra
a descubrir
qué tan cerca se hallan los huesos
de la epidermis.
Del bombardeo.
Del bombardeo.
Cuídate pues de no arrancarte por el vuelo
con el que esquivas la pérdida. Cuídate siempre.
De esas ganas
con las que soplas la espuma
De esas ganas
con las que soplas la espuma
que rompe
en mi orilla.

Qué uso tan acertado de las metáforas. A veces el problema es que sobrepasan las palabras y dejan de ser ficción. Ya sabes de qué hablo.
ResponderEliminarSé suave...
ResponderEliminarRomperás
ResponderEliminarcon tu luz. -que decía a canción.
No exagero si digo que me ha emocionado.
ResponderEliminarP. a veces me duele tanto leerte, será que hago mía tus poesías y las siento hasta el dolor.
ResponderEliminarBeso.
No sé si eso es bueno del todo, pero yo me lo tomo como cumplido.
EliminarAbrazos María
Lo que corta la respiración es leerte, se clavan en la dermis, yo ahora mismo, tiemblo. Eres un grandísimo poeta.
ResponderEliminarBesos
No sé si algún día me sentiré a gusto con ese adjetivo, parece que la palabra poeta siempre queda holgada cuando se viste. Por dentro, quizás sí, tengo ese anhelo poético. En cualquier caso, gracias.
EliminarGenio.
ResponderEliminarHay pocas cosas tan bonitas como observar a funambulistas deslumbrantes... y escuchar lo que dicen algunos de los que observan
ResponderEliminarpor mucho esmero que le pongamos a cuidarnos es sólo cuestión de tiempo: o nos duele o dolemos.
ResponderEliminaresto que has escrito es precioso. y leído por la mañana.
Seguiría tu blog si Blogspot y Wordpress no estuvieran eternamente peleados. Fan de tus poemas, ya te lo habrá dicho M!
ResponderEliminarExquisito final.
ResponderEliminarme quedo.
Increíble. Me has acelerado los latidos.
ResponderEliminarYo también me quedo.
Estoy en proceso de arrancarme algo, este poema es poderoso, Pablo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Una auténtica pasada...
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