Era ella
profesional de la salud
-la mejor que conocí-
curtida en madrugadas y urgencias,
versada para inyectar
en ciento sesenta caracteres
suero salvavidas
y aún sobrar espacio
y aún colmar con esperanza
mi marca pasos digital,
mi gotero del nuevo siglo.

Ella era un tesoro.
ResponderEliminarSí.
ResponderEliminar