7.3.10



Aquel amor
aquel
que tomé con la punta de los dedos
que dejé que olvidé
aquel amor
ahora
en unas líneas que
se caen de un cajón
está ahí
sigue estando
sigue diciéndome
está doliendo
está
todavía
sangrando.


Idea.

5.3.10



No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones.

Fight Club

4.3.10



Con tanto miedo, cuántas oportunidades de ser valiente, cuántas se dejaron pasar, con miedo a enfrentarse, miedo a cambiar, miedo a sentir, miedo a empezar, miedo a encontrarse, miedo a no encontrar, miedo a decidir, miedo a dejar, miedo a ser, miedo a sufrir, miedo a vivir, qué jodido cuando el miedo es tu motor, para qué dejar de ser cobarde entonces, para qué.

Foto

3.3.10


leo que el suicidio ya es la primera causa de muerte no natural, 
que coño pasó que se esfumó la sonrisa, 
dónde está la comodidad de ser feliz.

28.2.10

Lo que viene

Cumpliendo con mi oficio
piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

Pablo Neruda

5.2.10

Eso

Este año también, sus letras hablan por mí.

Mi cansancio
mi angustia
mi alegría
mi pavor
mi humildad
mis noches todas
mi nostalgia del año
mil novecientos treinta
mi sentido común
mi rebeldía.

Mi desdén
mi crueldad y mi congoja
mi abandono
mi llanto
mi agonía
mi herencia irrenunciable y dolorosa
mi sufrimiento
en fin
mi pobre vida.


Idea Vilariño

3.2.10

En este tiempo

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor

Benedetti

El otro día disfruté de nuevo con una de las pocas películas españolas que de verdad me apasionan, La Flaqueza del Bolchevique. No es ninguna obra maestra, pero cuenta con el grandísimo Luis Tosar como protagonista, dando vida a un treintañero de origen humilde que ha visto como todos sus principios e ilusiones se han ahogado con el tiempo en la vorágine de nuestra sociedad, o en el asiento de un directivo banquero. Una película sombría, esperanzada en cierto modo, que respira tragedia casi desde el principio. No hay sermón, no hay éxtasis. Y aún con la distancia que se establece con el protagonista, debido a la situación extraordinaria que une a la pareja imposible, aún así, pude conectar, identificar la derrota que lleva por bandera, y que de la noche a la mañana sustituye por la luz al final del túnel. Ahora que este gran hombre recoge premios gracias Celda 211 (bastante buena) no está mal echarle un vistazo a este film menor, pero muy estimulante. Uno de los mejores retratos de la soledad de nuestros tiempos.

Pd: Además de buen actor, y al parecer, buen tipo, el tío es conocido como el "Eddie Vedder" gallego! Aquí interpretando Ederly Woman behind the Counter in a Small Town, de Pearl Jam. No lo hace nada mal.

1.2.10

Miss you Cebri



Son ya más de dos años sin él. Y todas las noches, desde entonces, la soledad ha sido un poco más insoportable para mí. Cuando pienso en su voz, en la forma en la que empecé a creer en esa máxima que decía la radio por el día, se oye, por la noche, se escucha siempre viene a mi mente mi viejo escritorio, mi flexo alumbrando algún libro de aquel 3º de BUP, mis horas intempestivas deslizándose a través de unas páginas no muy bien estudiadas, y mi fiel radiocassette de doble pletina heredado de mi hermano. Paulatinamente, a partir de las 12 de la noche, y hasta que mis párpados se daban por vencidos, la música de Nirvana o Queen daba paso a la magia de las ondas hertzianas. Era La Rosa de los Vientos, el programa que durante una gran etapa de mi vida, me hizo soñar con un mundo mejor, un mundo que mi adolescencia había idealizado, mucho antes que el desencanto se apoderara de la mayoría de mis principios. Cebrián y los suyos, siempre rodeados de una camaradería y un fraternalismo envidiables, se metían cada noche en tu propia habitación, proponiéndote un viaje a otras épocas, a otros mundos. Mientras te hablaban de historia, ciencia, literatura, ecología o cine, se convertían en tus compañeros, incluso en tus amigos. Juan Antonio Cebrián era un comunicador nato, un profesional apasionado, un humanista de nuestro tiempo, y finalmente, un colega. Nunca tuvo un mal gesto, una mala palabra, una salida de tono, incluso cuando se trataba de lidiar con personajillos como George W. Bush o Berlusconi, siempre lo hacía desde el humor y la diplomacia. En aquel mal momento, me salvó. Y a lo largo de los años, a lo largo de otros tantos malos momentos, él y sus compañeros fueron los oídos más fieles, aunque fuese yo el que los escuchaba fervientemente. El día que murió , lo recuerdo perfectamente, yo estaba en Murcia con M. Al enterarnos, tras unos minutos de incredulidad, los dos rompimos en lágrimas. Era la reacción natural al conocer el fallecimiento de un periodista, que con los años, se había convertido en amigo.

Es ahora, justo en estos momentos, cuando pienso en todo todo lo que perdimos nosotros, cuando él perdió su corazón. Aunque sé que su programa sigue en marcha, aunque sé que su mujer y sus amigos siguen haciendo un trabajo fantástico, yo no he podido volver a sintonizarlo. Su memoria sigue viva conmigo, y con millones de personas que como yo, le guardan un espacio en su corazón. Así que, esta noche, una cualquiera más en tu ausencia, gracias. Gracias por hacerme aprender, por invitarme a leer tantos libros, a ser más generoso, a esforzarme por ser mejor persona cada día, a cuidar de la naturaleza, a denunciar las injusticias. A luchar un poco más por las cosas en las que creo, y finalmente, a creer en mi. Seguimos echándote de menos.

31.1.10

Te culpan las noches

ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!


Alejandra Pizarnik

27.1.10

Otro día

Yo vengo por la calle
compro pan
entro en casa
hay niebla y vengo triste
tu amor es una ausencia
tu amor digo mi amor
amor que quedó en nada.
Subo las escaleras
repasando esa historia
y me quedo en lo oscuro
tras de la puerta
amarga
pensando no pensando
en tu amor
en la vida
en la soledad que es
única certidumbre
.


Idea Vilariño - Tango
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