8.5.16

postales





En casi todas las presentaciones del poemario, y haciendo gala de un talento que alguien pudiera llamar clarividencia, solía apuntar que lo único cierto sobre el siguiente que escribiera, es que sería muy distinto. Probablemente más en el fondo que en la forma, pero nos entendemos. Cronología es un puñado de versos cuyo grueso es la temática amorosa. Pero de un tiempo a esta parte he estado meditando sobre ese resto del poso, esa porción ocupada por la infancia, y por extensión, la familia. Y de repente me ha sorprendido que, ya finiquitando Náufragos, me obsesionaba de nuevo con la vida pasada, con los hechos sin documentar, con lo disfuncional y cruel que a veces nos rodea y da forma a lo que somos. Y producto de ese empeño nacían poemas en los que declaraba mi profundo amor a todos los pilares afectivos que se yerguen por encima de las circunstancias y las pasiones, esto es, mis padres y mi hermano. Pero también hacia mí mismo, una visión crítica y honesta de mi persona. Ya he empezado, me ilusiona sobremanera. Y en cierto modo coincide con una perspectiva menos amable hacia todo lo que había escrito; cada día le veo más las costuras al libro, especialmente en su tercio final. Me siento algo incómodo en su relectura, la voz presente excesivamente empapada por Vilariño y González. Pero está bien así. Creo que debe ser así. 

 Al fin y al cabo, uno escribe de lo que tiene. O de lo que no, que diría Machado.

3.5.16

óxido.






Flynn Warren





El médico dijo una vez
que la mía
era una genética de atleta;
la espalda ancha,
manos
y hombros generosos.
Un corazón fuerte y
aburrido
a causa de esta
intermitente voluntad.

Aquel médico
al que no he vuelto a ver
se sentiría decepcionado
ante estos primeros achaques
resultado de una juventud
hace tiempo extinta.
El crujir de huesos,
la vista defectuosa.
El miedo instaurado
en toda indecisa articulación.

Ya no las tengo todas conmigo,
de eso no hay duda. Pero
en cualquier caso
a estas alturas
sólo le pido una cosa
a este cuerpo:


Que sepa quebrarse
llegado el momento.


29.4.16

día de perros

Paolo Raeli




Es cierto que de vez en cuando
oscurece
y que entonces uno entra en la ducha
y deja -tristemente-
más de un cuarto de hora
el grifo abierto,
quince minutos con la carne
bajo el chorro insistente,
con mi cuerpo
de ocho kilos menos
por si hay suerte
y esta vez
el agua arrastra hasta el desagüe
algo más
que suciedad y fantasmas,
por si ahoga esa contagiosa semilla
de un incipiente olvido.

No suele funcionar.

Y cuando después me deslizo hasta la cama
aún húmedo y breve
doy de bruces con ese lugar
donde frenar ansias
y morder puños,
donde mejor no estirar el brazo
para violar fronteras,
sábanas de cruel ecuador que demuestran
que esta noche
-como tantas otras-
no estás
porque estás muerta,
Que destierran por siempre esa duda
que acaricia el umbral
de tu ansiada presencia.

6.4.16

Irrelevante.

Chan Xana




Son tantos los detalles
—irrelevantes dirán—
que me da por enumerarlos;
la forma
en la que pelarás la fruta,
el modo de situar los dedos
o el cuchillo, y si te importará mucho
que las pegajosas gotas
recorran tu piel.

Qué decir del tiempo
que dedicarás a desmaquillarte,
tu criterio al elegir cada día
asiento en el tren, en el autobús.
Tu modo de liar un cigarro
o liárselo a otro.

Desconozco
qué orden pones en tus ropas
el modo en que doblas las sábanas
tal vez sin ayuda.
Cómo te atas los cordones
ordenas tus libros
escribes una carta.
Cómo sostienes un caracol en tu mano
bebes de una fuente
apartas las cortinas.

Bailar, desvestirte.

Sangrar la herida.



Son tantas las cosas
que no te he visto hacer nunca
que podría perpetuar el poema
con docenas de nimios detalles
pues nimios detalles son.
Pero no sabes lo que me va a costar
morir
sin haberlos visto.
Sin haberlos
aprendido de ti.

7.3.16

  



  El pasado viernes día cuatro de marzo tuve la oportunidad de presentar mis versos en Barcelona junto a Clara C. Scribá, en un lugar precioso como es la librería Laie del CCCB. Hacía mucho tiempo que deseaba volver a esta ciudad con Cronología del óxido, al lugar donde tantas cosas salieron bien, donde di forma a muchos de los poemas que pueblan esas páginas. Allí, al acabar el recital del pasado viernes, apenas pude contener la emoción al verme tan bien acompañado por todas las personas que, de un modo u otro, me acogieron durante aquel 2012 y 2013. Y no por casualidad es ahora cuando se cumplen tres años de mi estancia en la ciudad condal, y quizás es por eso que me invade la sensación de estar cerrando una etapa llena de alegrías, cuyo resumen tal vez encuentre respuesta precisamente en uno de los poemas que, gracias a María Sotomayor, ahora sobre papel descansan.

A los que se dan mucho:
Que no por ello
queden faltos
de sí mismos

que nunca es tarde
para pertenecerse
de nuevo.

   
  Durante los últimos tiempos ha sido muy poco el esfuerzo que he dedicado a la poesía, ya que siempre he considerado que mi producción vive supeditada a los rigores del ánimo e inclemencias del corazón. Aquellos primeros meses en Barcelona, meses duros en los que las horas en soledad se vieron tristemente multiplicadas, fueron realmente productivos, y muy posiblemente los poemas más elaborados del libro los firmara allí. Me quiero quedar con el recuerdo de esa primavera que tantas cosas cambió, y con la promesa de volver allí muy pronto, quién sabe si para quedarme. 



12.1.16

Hace no mucho empecé a escribir una historia, una especie de narración entrelazada a base de diarios ficticios que con cuentagotas iba publicando en el blog Precipitaciones.  Poco a poco la idea original, de carácter más lírico, y que incluía poemas acuñados por Montse Hervás, fue mutando hasta el punto de creer que aquello podía encajar en el lenguaje del cómic, que podía funcionar mejor entre viñetas. Siendo cierto que la ilustradora Laura Pérez y un servidor hablábamos desde hace tiempo de colaborar de alguna manera, decidimos que quizás ese era el material adecuado para dar forma a una novela gráfica. Puestos a probar suerte, nos presentamos al concurso que cada año organizan la editorial Salamandra y FnacCultura. 
Ahora podemos decir que hemos ganado el premio, y que a finales de año se publicará Náufragos. Hasta entonces, prometemos todo el esfuerzo y perfeccionismo que requieran las expectativas. 

Un abrazo, nos leemos pronto.




15.11.15

mudanza

Roderick van der steen




¿No es
a una húmeda mancha
o —tal vez—
al silencio raquítico
a quién debo todo esto?
Nunca una huida
me amamantó tan lejos.

Eso es por tu culpa.

Por la mía
esta maleta
que tan grande parece
quedarle a mi vida.

8.11.15

vestigios


foto de Keith Hayes



Si el mundo fuera justo
—que ya sé que no lo es
ni tiene por qué—,
pero si así lo fuera
esta vida
me habría permitido quedarme
con todas esas cosas
que no te gustan de ti.
Aquellas que odies
o bien desprecies
una mañana al despertar,
al flaquear, o al caer quizás,
aquellas que cambiar quisieras
o hacer desaparecer:
todo el desdén, la pereza
la tos de madrugada
los gritos y sollozos;
tal vez cada porción de tu cuerpo
que creas
equivocada en su escala,
la vista cansada
las ojeras, y legañas,
todo el peso inerte
de ese egoísmo terrible.

Si el mundo fuera justo,
—seguramente no—
al menos esa parte
al menos esa
estaría aquí conmigo.

4.11.15

Raíces

Martina Šimková



Debe ser hermoso conocer
o al menos tener pensado,
albergar certeza
de pertenecer a un lugar
para el descanso;
saber donde acabar
con la tierra en la boca,
en un cubículo de gusanos
vestido en madera de pino
y sepultado.

Aunque
y siendo sincero
me gustaba la idea
de ser ceniza, sangrar en el viento
que intimida y acaricia el cabello,
que cruje en los árboles
ultimando un suspiro.

Que aún discute
las flores de tu ramo.

(antiguo)

17.10.15

traiciones

foto by kauffmann




Yo quisiera hacer de esos versos
acción demostrativa
pero no sé
no sé arrancarlos
sin palabras
sin asesinato.

Y quisiera.

Porque nada miente tanto
como ellas.
Las palabras mienten tanto
y yo quisiera
construir poemas
sin ellas.

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