14.12.17

life sucks and then you die

ruth orkin, 1950





Estuve ahí también
en los viejos tiempos
en los ancianos
desdentados
y exiguos.

Y no fue más fácil entonces,
tan sólo
que era más profunda
la caricia
anegada de noches.
Tan sólo que entonces
la vida
no nos estaba arrebatando todo
excepto la palabra.

Merrycat


renee ackerman




A veces llamo rincones a las esquinas
y esquinas
a los rincones
y afecto
a la carencia
que busca incesantemente
una verdad de los párpados
de la piel traslúcida
y de los capilares violáceos.

sopla esa pestaña


Mendel Crossman, 1940





Imagínate escribir
el poema más triste del mundo
sin salvar la distancia que separe el hueso
de las prendas
y el invierno,

imagínate
caer ahí
del lado de la belleza
entre un verano y un beso
ahí, en ese lugar
donde nunca podrán encontrarte.

7.12.17

purple rain


foto de angélica




Hace poco
repasando las fotos
—¡Tengo tantas! ¡Cientos!
y en ellas siempre seremos
lo que una vez fuimos—
todas esas fotos que te hice
me di cuenta de algo: casi siempre
llevabas una prenda
de color violeta,
casi siempre;
tal vez era una chaqueta
o unos pantalones,
esa bandolera repleta de chapas
o alguno de tus pañuelos
uno de los cuales
aún guardo
como si de una reliquia se tratara.

Y me di cuenta, sí
y sonreí
por saber algo de ti
que no sabía entonces
y eso fue comparable
a pisar la nieve fresca por primera vez
porque tú y yo no hablábamos mucho de colores
aunque a menudo
agarrásemos el mundo en nuestro puño
con todos los que contiene.

Y  ahora
después de darme cuenta
de eso que no sabía entonces
cada vez que veo algo violeta
te veo a ti.
Y aunque para pensar en ti no haga falta
color alguno
me gusta
y me hace feliz
descubrir un detalle púrpura
en un cartel de la calle
en un escaparate
y en las mismas flores
que yo desde ahora santifico
y querré siempre cerca
y repito que todo esto lo he sabido
mirando fotos
como si en la distancia
dentro del inexorable olvido
aún se pueda seguir conociendo
a quién ya no está
y como si la soledad fuera algo tonto
que tal vez sí importe
a los que no amaron nunca
el color violeta.

1.12.17

esperanza

foto de maría



Quisiera conocerte
como se conocen las cosas que se tienen
cuando uno nace, como se conoce
el rostro
de padre y madre,
el sonido de mi nombre
o la cicatriz de mi mejilla;
conocerte como niño
desprovisto de la fealdad
que es la edad
y el aprendizaje impuesto.

Sí, conocerte así
habría sido la vida.
Pero ya no podrá ser.

Ahora conocerte es cosa de la torpeza,
la búsqueda de palabras
que resuelvan algún tipo de magia impostada.
Cosa de la necesidad
o de esta insuficiencia
que mitigan los árboles
y las vidas que habitan en los libros,
las vidas que pensaron otros
y en las que depositamos
las ilusiones perdidas.

Y en mitad de toda esa borrasca
de desengaño
y esfuerzo inútil
te imagino a ti
e imagino tu sueño acunado quién sabe cómo
imagino que te observo en silencio
mientras haces esa cosa tan rara
que hacen los seres humanos
que es dormir.
Imagino el imperceptible movimiento del tórax,
el silencio levemente acompañado
por la actividad pulmonar.

Y conocerte así
durmiendo juntos
compartiendo algo verdaderamente limpio
y puro
como es el sueño
pienso que es la única porción de belleza
y verdad
que queda a mi alcance
en esta vida.

Conocerte así,
porque igual
a eso aún le puedan llamar amor.

23.11.17

metodologías


foto de theresa







Pienso en ti,
acaso cada día
en ese intersticio
que a veces asoma
entre la ensoñación
y la historia impropia
-esta noche toca Jane Eyre-

Y podrías preguntar
que qué será eso
de pensar en ti
que cómo lo hago exactamente
porque seguro no lo haré
como el resto de personas que seguro
también lo harán
-pensar en ti-

Podrás creer que se trata de vez en cuando
de deletrear tu nombre
así como en voz baja
o bien imaginar el recorrido enérgico
de una pluma
al escribirlo.
-qué magníficas líneas-

Podrás creer que pensar en ti es
recorrer con mi memoria tus retratos,
uno a uno
y dentro de tus retratos,
recorrer tus facciones
y dentro de tus facciones
las estaciones
del año
-esas cejas severas de invierno,
los ojos
oscuros y almendrados
como de finales de mayo-

Tal vez me equivoco y
pensar en ti sea
reordenar el tono de tu voz para que digas
lo que no dices ni dirás
(aunque entonces ya no serías tú,
y yo lo que amaba era el pájaro*)

Me corrijo entonces y pienso
que mejor rememorar lo que alguna vez sí dijiste
lo bonito de las escuetas caricias
y si acaso cubrir la distancia que quedó entre una y otra
de ternura
y esperanza.

La esperanza porque mañana, a pesar de todo, será otro día.
Lo de la ternura,
pues porque siempre
me quemó en las manos.

22.11.17

errautsak

foto de maeva



Estaba organizando mi última mudanza
-y ya se sabe, caja de libros va,
caja de libros viene-
cuando apareció
un diccionario en euskera
apenas usado, las hojas nuevas.
Uno de esos objetos que sólo existen
para rescatar la imagen
turbia y agridulce
de la posibilidad no consumada,
uno de esos objetos
a medio camino
entre el estorbo
y la candidez.

Despaché sus hojas rápidamente
al tiempo que despachaba de mi memoria
esa edad
donde los corazones albergan suficiente ilusión
como para llenar la Fosa de las Marianas
y aún sobrar.

Porque sobró.

Y supongo que fue por eso
que quise aprender
la lengua de tu tierra
ya sabes, lo básico;
formular respuestas
e imaginar preguntas.

¿cómo estás?
¿qué tal el trabajo?
¿qué es ser tú y hacerse mayor?

Pero, al final
nos quedamos en unos pocos números
no dio tiempo para mucho más.
Llegamos a contar hasta diez, creo
aunque ahora mismo
ya no sepa pasar del seis:

bat
bi
hiru

Cómo pesa el recuerdo

lau
bost
sei

Cómo pesan los años

18.11.17

no fue en Yorkshire, pero había niebla


Natasha Van Niekerk



Cada uno a su manera, sin duda.

Pero, sabes, ambos
nos fuimos para siempre
en el mismo instante,
en el mismo día.


12.11.17

columpio





 a mi amiga. 


Creo que si quisieran describirte
sólo habría una manera
de hacerlo bien:
Hacerlo
como lo haría un niño.
De manera que
si me tocara a mí
buscaría un poco aquí dentro
donde se supone aún habita
el que fui
(anda por algún lado
ocupado con algo importante
pues los niños sólo se ocupan
de aquello importante)
Y le preguntaría:

Oye ¿cómo es tu amiga Alba?

Y él respondería:

Pues Alba
tiene el pelo largo
para poder hacerse trenzas
como las de los cuentos
y manos fuertes
para colgarse de las ramas
y de los ríos
cuando llega el verano.
Tiene una hermana
que es su hermana
pero también su amiga
y hay días que
escucha las cosas que escribe
porque Alba escribe
cosas bonitas
cuando no está colgada
de ríos o ramas.
Sé que le gustan
los libros tristes
y la nieve sin invierno.
A veces, no olvida nada.
A veces, recuerda todo. 

El que soy ahora
difícilmente mejorará
tal descripción.
Aún así, me acercaría a su oído y le chivaría:
Sabes, también es de esas personas
que añora los árboles
incluso cuando duerme entre ellos.

9.11.17

Lisboa



foto de ana





Leí Sostiene Pereira
y me gustó tanto
que habría deseado
hablarte de él,
soltar la chapa
como me decías que hacía
cuando hablaba
de aquello que me gusta mucho.
Pero te decía
que leí esa novela
de Tabucchi
que era un italiano
enamorado de Portugal
(eso me enamoró a mí,
por lo de tener también
el corazón lejos de casa)
y me gustó tanto
tanto
y su protagonista
te habría caído tan bien
porque hace cosas inesperadas
y valientes
por amor a la vida,
y otras
las hace bonitas
aunque tristes
como por ejemplo
hablar con el retrato de su esposa
que tiene a la entrada de casa
su esposa que hace años
está muerta
pero a veces le sonríe
y esa sonrisa es
su alegría del día
y pensé
mira
como yo
cuando hablo contigo
algunas noches
contigo que hace tanto
que no estás.

Pero yo no sé si sonríes,
aunque así lo espero
porque así te recuerdo:
sonriendo
y con los ojos
repletos de claveles.
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