16.2.11




Hegoak ebaki banizkio
nerea izango zen,
ez zuen aldegingo.
Bainan, honela
ez zen gehiago txoria izango
eta nik...
txoria nuen maite.


Si le hubiera cortado las alas
habría sido mío,
no habria escapado.
Pero así,
habría dejado de ser pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro.

mendiga voz


Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.

En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.

Alejandra Pizarnik

14.2.11

sabés



Sabés
dijiste
nunca
nunca fui tan feliz como esta noche.
Nunca. Y me lo dijiste
en el mismo momento
en que yo decidía no decirte
sabés
seguramente me engaño
pero creo
pero ésta me parece
la noche más hermosa de mi vida.

Idea Vilariño

11.2.11

herida


Nadie ha visto una herida de amor.
Nadie ha suturado un corazón roto de ausencias
ni ha drenado el pus
de un cruel abandono.
No se han diseñado muletas
para amores quebrados
ni ha sido intervenido
bajo severos anestésicos
un sentimiento de amor
no correspondido.
¿Dónde resucitan
los muertos por amor
cadáveres excelsos, pese a todo?

Carmen Plaza

29.1.11


No sé qué somos hoy, pero te puedo decir lo que seremos mañana: 
Dos desconocidos.
Dos desconocidos con un trocito de pasado en común.




Recuerdo ser un niño, y mirar por la ventanilla del coche en uno de aquellos atascos nocturnos, imaginando historias para aquellas vidas que iban y venían, en pequeños paquetes de cuatro ruedas. Y recuerdo la tristeza de suave melancolía que me provocaba desconocer a tantos seres, recuerdo mitigar la desazón con vidas inventadas que me permitían abrazar al mundo entero. 
Lo recuerdo. 
Lo recuerdo, porque hace ya mucho tiempo que aquella chispa de humanidad quedó atrás, demasiado volátil para el insondable desengaño de la adolescencia.


Siempre me estoy muriendo
por ser todo lo que esperas de mí.
Y eso pasa.
Que me estoy muriendo.

Sólo quería alquilar una pequeña parcela en tu pequeño mundo,
aunque fuese algo que me llevara a la ruina.

21.1.11

aquel tiempo


¿Con qué lo redimimos,
aquel tiempo sombrío?
¿Con qué pagamos la alegría ahora,
el envoltorio de bisutería
que ocupa hoy el lugar
del amor verdadero, del más puro
amor forjado
en el dolor y la desesperanza?
¿Qué entregamos
como compensación de tan desigual trueque?
Las más sucias monedas: la traición, el olvido.

Ángel González

19.1.11


y yo
ya nunca más seré yo.
Seré yo contigo
o yo sin ti.
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